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martes, 24 de diciembre de 2013

Gran Julio


lunes, 10 de diciembre de 2012

OBJETOS PERDIDOS (JULIO CORTÁZAR)


Por veredas de sueño y habitaciones sordas
tus rendidos veranos me acechan con sus cantos.
Una cifra vigilante y sigilosa 

va por los arrabales llamándome y llamándome,

pero qué falta, dime, en la tarjeta diminuta
donde están tu nombre, tu calle y tu desvelo,
si la cifra se mezcla con las letras del sueño,
si solamente estás donde ya no te busco.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Rayuela (una parte de)

Y es así cómo los que nos iluminan son los ciegos. Así es cómo alguien, sin saberlo, llega a mostrarte irrefutablemente un camino que por su parte serí a incapaz de seguir. La Maga no sabrá nunca cómo su dedo apuntaba hacia la fina raya que triza el espejo, hasta qué punto ciertos silencios, ciertas atenciones absurdas, ciertas carreras de ciempiés deslumbrado eran el santo y seña para mi bien plantado estar en mi mismo, que no era estar en ninguna parte. En fin, eso de la fina raya… Si quieres ser feliz como me dices / No poetices, Horacio, no poetices.
Visto objetivamente: Ella era incapaz de mostrarme nada dentro de mi terreno, incluso en el suyo giraba desconcertada, tanteando, manoteando. Un murciélago frenético, el dibujo de la mosca en el aire de la habitación. De pronto, para mi sentado ahí mirándola, un indicio, un barrunto. Sin que ella lo supiera, la razon de sus lágrimas o el orden de sus compras o su manera de freir las papas eran signos

jueves, 24 de abril de 2008

BOLERO - Julio Cortázar

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito que
solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.


Y este fragmento:
La lenta máquina del desamor
los engranajes del reflujo
los cuerpos que abandonan las almohadas
las sábanas los besos

y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.

"Salvo el crepúsculo"